Cristo Negro en Salamanca

El Cristo Negro, un pilar de la identidad Salmantina

En el corazón de Salamanca se encuentra un habitante especial, la figura del Cristo Negro, venerada y visitada por fieles de cada rincón del país en Salamanca el Martes Santo. En la época conocida como Semana Santa, miles de creyentes acuden a honrar, agradecer, adorar al hijo de Dios, representado en esta imagen.

El Cristo Negro es parte fundamental de la identidad salmantina, y, como muchos de sus pobladores, llegó a Salamanca desde otro lugar y quiso quedarse en esta tierra de gente buena. La historia cuenta que la figura de Jesús agonizante en la cruz acompañó, entre 1545 y 1560, a un grupo de indígenas que se enfrentaba a soldados españoles, posteriormente se quedó en el pueblo de Jilotepec, hoy Estado de México, donde fue venerada durante años.

Un día, uno de los pobladores tuvo un sueño, en el que Jesús le pidió que llevara la imagen a otros lugares y al despertar la vería clavada en el piso, como señal de que ese sería su hogar. Así lo hizo el devoto, quien fue perseguido por habitantes de Jilotepec que consideraban suya la imagen. Una noche al saberse perseguido de cerca, el hombre escondió la imagen y se separó de ella, al día siguiente se encontró con un Cristo completamente negro; gracias a este milagro, no pudo ser hallado en la oscuridad de la noche.

Con esa señal de que la imagen quería seguir su camino, el hombre continuó, hasta que en Salamanca fue colocado en el altar mayor que ahora conocemos como el Santuario Diocesano del Señor del Hospital. Colosal fue la sorpresa al ver un Martes Santo, la imagen del Cristo Negro clavada en la tierra, tal como lo solicitó Jesús en aquel sueño. De esta manera se tuvo la certeza de que el Hijo de Dios había decidido quedarse en Salamanca, para bendecir a todos los creyentes desde el recinto que hoy es visitado por miles de fieles que recorren kilómetros para tener un dulce encuentro.

La veneración al Cristo Negro coincide de esta manera con la conmemoración de la Semana Santa, periodo de reflexión y gran asistencia de fieles a los hermosos templos que alberga nuestro Salamanca. En el Santuario se dedica un novenario a la sagrada imagen, llevándola a visitar varias iglesias y celebrando en este importante recinto, una Misa Solemne, encabezada este 2022 por el segundo Obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, acompañado de autoridades eclesiásticas y miles de devotos de todo el país.

La celebración incluye muestras del amor de los fieles, como las tradicionales mañanitas a las 7:00 de la mañana, bailes especiales de grupos que peregrinan desde todos los rincones del país y la visita de decenas de miles de personas que acuden a ver de cerca la imagen que representa a Jesús fallecido en la cruz, para estar cerca de él, tocarlo y agradecerle entre lágrimas de júbilo, las bendiciones recibidas por su gracia.

En Salamanca, la Semana Mayor es una conmemoración que se vive con el corazón, participan miles de familias enteras, en las distintas congregaciones e iglesias del municipio y sus comunidades. Los preparativos, las misas y las tradiciones unen a las personas en una semana de amor y reflexión en torno al sacrificio que podemos hacer por amor a otros y que después de un par de años complicados por una pandemia mundial, nos hace apreciar aún más lo que somos y a quienes todavía tenemos.

Una de las actividades más esperadas es la visita a los siete templos en los que se pueden apreciar distintos tipos de decoraciones y estilos. Nuestras tradiciones son una gran oportunidad para recorrer el centro histórico de Salamanca, asombrarse con la invaluable arquitectura, la gastronomía y deslumbrantes artesanías que acompañan la conmemoración del misterio pascual.

Otro de los íconos salmantinos de esta temporada, es la procesión del silencio, misma que se celebró en Salamanca desde el siglo XII, fue cancelada y finalmente retomada en el año de 1966 por Fray Camilo Montes, desde entonces, distintas cofradías recorren las calles del primer cuadro de la ciudad representando pasajes de la Pasión de Cristo y la vivencia de sus allegados tras la crucifixión y el fallecimiento de Jesús.

Se representan momentos como “El señor del perdón”, “El santo entierro” y “La virgen de la soledad”; de esta manera se acompaña a María en su profunda pena. Las Semana Mayor y la conmemoración del Cristo Negro en el Santuario Diocesano del Señor del Hospital forman parte de la riqueza cultural de Salamanca, y representan una gran oportunidad para visitar El Corazón de Guanajuato, conocer su arquitectura, sus comunidades, su gastronomía y la calidez de sus habitantes. Nuestras tradiciones invitan a los visitantes a quedarse y hacer suya esta hermosa ciudad.

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Conoce El Cristo Negro en este video

Templo del Señor del Hospital 

El Santuario Diocesano del Señor del Hospital es un ícono de la religión católica que se localiza en Salamanca, Guanajuato, México, ahí se venera la imagen del Cristo Negro.

Justo frente al Jardín Constitución y al lado de la Casa Municipal se puede observar a una de las joyas salmantinas más emblemáticas, una obra arquitectónica de estilo neoclásico, se trata del magnífico Santuario del Señor del Hospital, donde se localizaba un dispensario para otomíes que fue fundado por el obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga en el siglo XVI.

En el mes de abril de 1924 fue celebrada la consagración y la apertura del Templo Nuevo del Señor del Hospital que estaba siendo construido muchos años antes y a donde trasladaron la imagen que había permanecido en el Templo Chico desde el siglo XVI.

Durante un tiempo, la obra del Señor del Hospital quedó suspendida y se pudo reanudar gracias a donativos de doña Emeteria Valencia, de doña Cayetana Gasca y a los bríos de los padres don Ramón Partida, don Tiburcio Hincapié y don Vicente Bustos, basándose en el proyecto que fraguó el ingeniero don Ernesto Barton.

Aunque la obra avanzó, tuvo una segunda suspensión, pero el padre don Benedicto Medrano puso todo su entusiasmo y su firmeza para poder terminar el espléndido templo.

En la liturgia de la consagración oficiaron don Leopoldo Ruiz y Flores arzobispo de Michoacán, don Luis María Martínez obispo auxiliar del mismo, don Emeterio Valverde y Téllez obispo de León y don Francisco Banegas, Obispo de Querétaro y don Leopoldo Lara obispo de Tacámbaro.

Los mármoles de los altares son del taller de Ponzanelli, de México; las canteras labradas fueron trabajadas en Salamanca; los cuadros murales al óleo, del templo, los matizó don Candelario Rivas, pintor zacatecano que residió en Salamanca pocos años.

La decoración mural y de las bóvedas es obra del padre Ives Grall, decorador y presbítero francés, que también decoró y pintó el templo de las Tres Caídas, del cual fue capellán por seis años que moró en Salamanca.

En marzo de 2010 la parroquia fue elevada al rango de Santuario Diocesano, en una eucaristía precedida por Christopher Pierre, nuncio apostólico en México, en una extraordinaria ceremonia llevada a cabo en la plaza principal del corazón de Salamanca con una cofradía total en todo el centro histórico de la ciudad.

*Artículo publicado el día 12 de Abril de 2022, por la Dirección General de Comunicación Social del municipio de Salamanca, Guanajuato.

¿Cómo llegar a esta Joya Salmantina?